Christophe Robin nació en 1971 cerca de Troyes en Francia, de padres agricultores. Empieza como aprendiz de peluquero en un pequeño pueblo de campo y muy pronto descubre que le gusta mas el tema del colorido que el del peinado.
Christophe descubre como hacer destacar la mirada, la piel, la personalidad, gracias al color del cabello.
A Christophe le gustaba ya a ser alquimista a comienzos de los años 90, cuando apenas tenía 19 años y las mejores modelos se convertían en estrellas. Y así llega el éxito para Christophe que se convierte rápidamente en el primer maestro del color de los estudios de moda. Encadena los rodajes de películas con la fotografía, y ahí comienza su colaboración con L´Oréal Paris. Como auténtico mago del color, trasforma una morena latina en rubia platino y puede cambiar tres veces por semana el color de las top model , desde Kate Moss a Claudia Schiffer. Gracias a este trabajo de estudio, los peluqueros, los grandes maquilladores y los mejores fotógrafos del mundo muestras como “romper” las técnicas de fabricación clásicas para lograr siempre los resultados más modernos. Su rica experiencia y su visión artística ha sabido moverse cómodamente para evolucionar en su trabajote artista del color.
A los 24 años, abre su primer salón exclusivo consagrado a la coloración. Las estrellas del mundo entero, deseosas de lograr un color único y personalizado acuden a él sin dudarlo, y Christophe Robin se convierte en el personaje de moda de todo Paris. Consigue un gran éxito también en Nueva York y Tokio.
Catherine Deneue, Emmanuelle Béart, Kristin Scott y hasta Chiara Mastronianni con la que trabaja en los rodajes de las películas se vuelven adictas totales a Christophe. Es el primer salón exclusivamente dedicado a la coloración y al cuidado del cabello. A finales de Noviembre del 2006, en el corazón de Paris, Christophe Robin abre su 2º salón: un lugar dedicado a la belleza, que con un concepto inédito, se parece al de los mejores artesanos del bienestar. Es posible que de ahora en adelante tu puedas también confiar tu cabello, por supuesto, pero también tus manos, pies, rostro , cuerpo e incluso estómago al equipo de Christophe Robin.